Características del Novecentismo.

El Novecentismo es otra manera de llamar al movimiento literario español de la Generación del 14.

 

  • Cuidan mucho el estilo. Un autor en el que se puede ver esto muy claramente es en Juan Ramón Jimenez, que hace una depuración de la poesía modernista (elimina adjetivos, metáforas entre otros recursos literarios…) con el objetivo de llegar a conseguir una obra bien hecha y muy profunda, aunque desnuda de elementos ornamentales.

 

  • Eliminan la emoción para centrarse en el tema principal

 

  • Hacen esfuerzos por cohesionar el proletariado y la burguesía con la finalidad de europeizar España.

 

  • Dejan de hablar de temas como el amor, la muerte, el dolor… para empezar hablar de unos temas más llanos y simples; temas no humanos como el avión, el deporte, la bombilla…

 

  • Utilizan el ensayo como el principal método de transmisión, no obstante si que hay algunos novelistas que pertenecen a este movimiento.

 

  • Buscan estímulo en los vanguardistas como Bergson, Dilthey, Sorel y Freud.

 

  • Evita la actitud dramatizante frente al problema nacional y hace un esfuerzo por superar el espíritu pesimista y negativista del 98.

 

  • Tienden al republicanismo ya que es una generación marcada por un intento político reformador contrario a la Restauración monárquica de 1875. 

 

 

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(Novocentismo catalán)

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Las armas literarias que utilizaron para llegar a su fin fueron varias, pero sobre todo hicieron uso de las obras ensayísticas difundiendo con ellas sus ideas en todo momento. Además del ensayo también dejaron claros sus ideales intelectualistas en sus creaciones en el género de la novela y los poemas.

Aunque las obras que escribían los autores de la Generación del 14 iban dirigidas en primer instancia a los grupos minoritarios cultos, al final, sus creaciones provocaron una reacción e influyeron en las ideas de todo tipo de grupos sociales.

 

Sabiendo esto, aprovecharon su posición tan influyente y marcaron como principios básicos para que una sociedad funcione a la disciplina del pensamiento y a la dedicación absoluta al trabajo.

 

Cuando llegó la Guerra Civil, muchos de estos autores novecentistas se vieron obligados a abandonar el país y continuaron con sus creaciones literarios en países latinoamericanos como Argentina o México.

 

En cuanto a su ideología, tres son sus principios esenciales:

  • La reacción contra las actitudes decimonónicas, implícita en la misma palabra novecentismo: Ortega, en 1916, se proclamaba nada “moderno” y muy siglo XX. Hasta el Modernismo y el “98” son vistos como epígonos del siglo XIX. Y son frecuentes sus declaraciones de antirromanticismo y de fervor por lo clásico.

 

  • Europeísmo frente al casticismo precedente. Atienden a lo universal y se resisten a encerrarse en lo nacional. Ortega definía a los españoles como “una raza que se muere por instinto de conservación”. De ahí se deriva su frecuente desprecio al “flamenquismo” y su preferencia por lo urbano frente a lo rural.

 

  • El problema de España sigue estando presente pero se revisa de forma más rigurosa, serena y objetiva. Se reacciona contra el pesimismo noventayochista. Pervive sin embargo entre los novecentistas una concepción “castellanocéntrica” de España (Ortega,Américo Castro…) Y es frecuente entre ellos la idea de una revolución desde el poder (cuyo antecedente está en el regeneracionismo de Joaquín Costa) y un elitismo cuya expresión máxima se halla en la España invertebrada de José Ortega y Gasset.

 

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  • A ello se añade, como diría D’Ors, el abandono de la “dicción interjeccional”, es decir, desdén del tono apasionado y vehemente cuyo prototipo sería el estilo de Unamuno, y del flamenquismo y otras manifestaciones espectaculares y vulgares de la cultura.

 

  • Por ello se habla de “pulcritud“, de pureza, de distanciamiento, de equilibrio.

 

  • Se crea bajo un imperativo de selección. “La selección”, decía también D’Ors, “es el verdadero espíritu del arte”. Y esta selección produce, en general, una literatura para minorías. Hay una huida de lo vulgar, de lo fácil y de lo monótono.

 

  • A la vez es característico el intelectualismo, producto de la preocupación por evitar lo sentimental. Y ello es visible incluso en la novela y en la poesía, que abundan en excursus intelectuales de naturaleza ensayística; el mismo ensayo, género típicamente intelectual, es el más practicado por la mayoría de sus miembros.